Guardar My cousin brought a jar of guava paste to a family dinner, and I had no idea what to do with it until she casually mentioned bread pudding. That night, I stayed up late experimenting, layering it with caramel and pecans, and somehow created something that tasted like every warm dessert memory I had. The kitchen smelled incredible, and when I pulled it from the oven with that golden, slightly jiggly center, I knew I'd stumbled onto something special that would become requested at every gathering.
I made this for my neighbor after she helped me through a difficult move, and watching her face light up when she took the first bite reminded me why cooking for people matters so much. She asked for the recipe three times, and each time I promised to write it down, but honestly, I just wanted an excuse to make it for her again.
Ingredientes
- Pan brioche o jalá, 8 tazas (aproximadamente 300 g), cortado en cubos: El pan de un día anterior funciona mejor porque absorbe la crema sin desmoronarse; la brioche agrega una riqueza natural que el pan blanco simple no puede lograr.
- Leche entera, 2 tazas (480 ml): La grasa es tu aliada aquí; cambiar a leche descremada hace que todo se sienta menos cremoso.
- Crema pesada, 1 taza (240 ml): Esta es la que crea esa textura aterciopelada que hace que la gente vuelva pidiendo más.
- Huevos grandes, 4: Actúan como aglutinante y crean ese centro ligeramente tambaléante que indica cocción perfecta.
- Azúcar granulada, 1/2 taza (100 g): Endulza la crema sin abrumar, permitiendo que el guayaba y el caramelo brillen.
- Extracto de vainilla, 2 cucharaditas: Una gota de esta hace que todos los otros sabores se sientan más profundos y más auténticos.
- Sal, 1/4 cucharadita: Tan pequeña, pero cambia todo; contrasta con lo dulce de una manera que no puedes ignorar.
- Pasta de guayaba, 1 taza (300 g), cortada en cubos pequeños: Busca la versión verdadera, no el jarabe; tiene un sabor agrio-dulce que equilibra perfectamente la riqueza.
- Salsa de caramelo, 1/2 taza (120 ml), más extra para rociar: Haz la tuya propia si tienes tiempo, o confía en una buena comprada; ambas funcionan maravillosamente aquí.
- Pecanas picadas, 3/4 taza (85 g): El crujido es esencial; agregan textura y un sabor terroso que ancla todo lo demás.
- Mantequilla sin sal, 2 cucharadas (28 g), derretida, más para engrasar: Engrasa generosamente el molde para evitar esos bordes pegajosos que arruinan el disfrute.
Instrucciones
- Prepara el escenario:
- Precalienta tu horno a 350°F (175°C) y engrasa bien un molde de 9x13 pulgadas con mantequilla, llegando a cada rincón. Siento el calor del horno mientras se calienta; es el principio de algo delicioso.
- Mezcla la crema perfecta:
- En un tazón grande, bate la leche, crema, huevos, azúcar, vainilla y sal hasta que esté completamente suave y homogénea. Verás cómo los huevos se desvanecen en la mezcla, creando algo que parece más ligero de lo que es.
- Hidrata el pan:
- Agrega los cubos de pan a la mezcla de crema y revuelve suavemente para cubrir cada pieza, luego déjalo reposar durante 10 minutos. Observa cómo el pan comienza a beber la crema como una esponja sedienta; esto es lo que crea la textura suave que todos aman.
- Construye las capas dulces:
- Dobla suavemente los cubos de pasta de guayaba y la mitad de las pecanas picadas en la mezcla de pan empapado. El color rosado del guayaba marmoleado con la crema es hermoso y promete sabor.
- Arma el molde:
- Vierte la mitad de la mezcla de pan en el molde preparado, rocía con la mitad de la salsa de caramelo, luego capa el pan restante y rocía con el caramelo final. Cada capa cuenta; no apresures este paso.
- Termina y hornea:
- Espolvorea las pecanas restantes sobre la parte superior y rocía con mantequilla derretida, luego hornea durante 40 a 45 minutos hasta que esté dorado y firme en el centro. Si la parte superior se dora demasiado rápido, cúbrelo suelto con papel de aluminio para que el interior pueda ponerse al día.
- Descansa y disfruta:
- Deja que se enfríe ligeramente antes de servir, luego rocía con caramelo adicional si lo deseas. Esos minutos de espera son los más difíciles, pero lo prometen más delicioso.
Guardar Recuerdo servir esto en una mañana de Navidad fría, con la casa llena de voces amadas y ese aroma que llenaba cada rincón. Cuando lo sacaron del horno con vapor subiendo, supe que había creado algo que la gente querría recordar.
Por qué funciona esta combinación
La guayaba y el caramelo son una pareja extraña que parece demasiado atrevida en teoría, pero en la realidad crean algo hermoso. La acidez tenue del guayaba corta la riqueza de la crema y el caramelo, evitando que todo se sienta demasiado abrumador. Es como si cada elemento recordara a los demás cuál es su trabajo, trabajando juntos en lugar de competir.
Pequeñas variaciones que cambian todo
Agregué coco desmenuzado una vez porque tenía en la despensa, y cambió el perfil de sabor de una manera que no esperaba, llevándolo a territorio más tropical. He visto a personas usar nueces en lugar de pecanas, y funciona, aunque los pecanes tienen un sabor ligeramente más suave que se adapta mejor aquí. Incluso cambiar el extracto de vainilla por extracto de almendra agrega algo inesperadamente hermoso si te sientes aventurero.
Cómo servir para máximo impacto
He aprendido que este postre es mejor cuando todavía está tibio, lo que significa que puedes hornearlo justo antes de servir y tener todo listo en el momento perfecto. Un poco de helado de vainilla o crema batida agrega contraste, pero honestamente, también es hermoso solo. La salsa de caramelo extra que gotea por los lados hace que incluso un pedazo ordinario se sienta especial.
- Sírvelo mientras todavía está tibio para que la mantequilla y el caramelo todavía fluyan un poco.
- Prepara el molde la noche anterior y solo hornea el día que lo necesitas para máxima frescura.
- Los restos se mantienen bien durante dos días en el refrigerador y se pueden recalentar suavemente en el horno.
Guardar Este pan de pudín de guayaba y caramelo se ha convertido en mi receta cuando quiero demostrar amor a través de la comida, y cada vez que la hago, termina siendo un poco diferente dependiendo de lo que tengo y cómo me siento ese día. Espero que disfrutes hacerlo tanto como disfruto compartiéndolo.
Preguntas frecuentes sobre recetas
- → ¿Qué tipo de pan funciona mejor?
El brioche o challah de un día son ideales por su textura esponjosa que absorbe bien la mezcla cremosa sin deshacerse.
- → ¿Puedo preparar con anticipación?
Sí, puedes armarlo la noche anterior y refrigerarlo. Hornea antes de servir, añadiendo 5-10 minutos extra al tiempo de cocción.
- → ¿Cómo saber cuando está listo?
El centro debe estar firme pero ligeramente tembloroso y la superficie dorada. Inserta un cuchillo en el centro, debe salir limpio.
- → ¿Puedo usar otros frutos?
Claro, funcionan bien duraznos en almíbar, piña o mango. El dulce de leche puede sustituir el caramelo.
- → ¿Se puede congelar?
Sí, congela porciones individuales envueltas en plástico por hasta 3 meses. Recalienta en horno a 350°F por 15 minutos.
- → ¿Cómo evitar que se seque?
Cubre con papel aluminio los últimos 10 minutos si la superficie dora demasiado. Sirve tibio con caramelo extra.