Guardar El aroma del orégano tostándose en aceite de oliva siempre me transporta a aquella pequeña taverna en Santorini donde probé algo similar por primera vez. La combinación de pollo jugoso, espinacas frescas y feta salada se convirtió en una de esas cenas que repito semana tras semana. Lo mejor es que todo sucede en una sola sartén, lo que significa menos lavado y más tiempo disfrutando la comida.
Una amiga griega me enseñó que el secreto está en añadir el yogurt al final, lejos del fuego directo, para que no se corte. Ahora mis hijos piden esta pasta casi todas las semanas, y cada vez hago pequeñas variaciones según lo que tengo en la nevera. Esas noches improvisadas a veces terminan siendo las más memorables.
Ingredientes
- Pechuga de pollo: Cortarla en trozos pequeños asegura que se cocine uniformemente y absorba mejor las especias
- Pasta corta: La penne, fusilli o rigatoni atrapan perfectamente la salsa cremosa en cada pliegue
- Queso feta: Elige feta de buena calidad, preferiblemente en bloque para desmoronarlo tú mismo, tendrá mejor sabor
- Yogur griego: El yogurt griego natural espeso crea una salsa sedosa sin necesidad de crema heavy
- Espinacas bebé: Añaden frescura y color, además de nutriente extra sin competir con los sabores principales
- Cebolla roja: Su dulzor natural complementa perfectamente la acidez del limón y la salinidad del feta
- Ajo: Dos dientes son perfectos para dar ese fondo aromático sin dominar el plato
- Limón: Tanto la ralladura como el jugo son esenciales para ese toque brillante que caracteriza la cocina griega
- Caldo de pollo: Bajo en sodio para controlar la salinidad, ya que el feta ya aporta bastante
- Aceite de oliva: La base de todo buen plato mediterráneo, úsalo generosamente
- Orégano seco: Especia fundamental que da ese auténtico sabor griego
- Eneldo: Opcional pero recomendado, añade una nota anisada muy típica de Grecia
- Hoja de laurel: Un toque sutil de picante que despierta todos los sabores
Instrucciones
- Cocinar la pasta:
- Cocina la pasta en una olla grande con agua hirviendo y sal hasta que esté al dente, reserva media taza del agua de cocción y escurre
- Preparar el pollo:
- Calienta el aceite de oliva en una sartén grande a fuego medio alto, añade el pollo sazonado con sal, pimienta, orégano y eneldo durante 5 a 6 minutos hasta dorar
- Saltear verduras:
- En la misma sartén añade la cebolla y el ajo, cocina de 2 a 3 minutos hasta que ablanden
- Añadir espinacas:
- Incorpora las espinacas y saltea hasta que se marchiten, aproximadamente 1 minuto
- Combinar todo:
- Baja el fuego a medio bajo, añade la pasta cocida, el pollo, la ralladura y jugo de limón y el caldo, mezcla bien
- Crear la salsa:
- Aparte del fuego, incorpora suavemente el yogurt griego y el feta desmoronado hasta formar una salsa cremosa
- Ajustar y servir:
- Rectifica la sazón con sal, pimienta y hoja de laurel si lo deseas, sirve inmediatamente
Guardar Esta receta se convirtió en la cena preferida de mi familia los viernes por la noche. Algo sobre esa combinación de sabores frescos y cremosos hace que todos se sientan en casa, sin importar qué tan larga fue la semana.
Variaciones que funcionan
He experimentado mucho con este plato y descubrí que las aceitunas Kalamata añaden ese toque salado extra que lo lleva al siguiente nivel. Los tomates secos también funcionan maravillosamente bien, aportando dulzor y concentración de sabor.
Maridaje perfecto
Un vino blanco griego como Assyrtiko o un Pinot Grigio ligero complementan perfectamente los sabores frescos de este plato. Para los que prefieren sin alcohol, agua con gas y una rodaja de limón refresca el paladar entre cada bocado.
Consejos finales
Después de hacer esta receta docenas de veces, he aprendido que los detalles pequeños marcan la gran diferencia entre una pasta buena y una extraordinaria.
- Desmorona el feta tú mismo en lugar de comprarlo ya desmoronado
- No te saltes la ralladura de limón, es donde vive mucho del aroma característico
- Deja reposar el plato 5 minutos antes de servir para que los sabores se asienten
Guardar Espero que esta receta se convierta en un favorito en tu hogar como lo es en el mío.
Preguntas frecuentes sobre recetas
- → ¿Puedo usar muslos de pollo en lugar de pechuga?
Sí, los muslos de pollo deshuesados funcionan perfectamente y aportan más jugosidad. Ajusta el tiempo de cocción a 7-8 minutos para asegurar que estén completamente cocidos.
- → ¿Qué tipo de pasta funciona mejor?
Las pastas cortas como penne, fusilli o rigatoni son ideales porque retienen bien la salsa cremosa. También puedes usar pasta integral o sin gluten según tus preferencias.
- → ¿Puedo preparar este plato con anticipación?
Es mejor servirlo recién hecho, pero puedes cocinar el pollo y preparar los vegetales con anticipación. Combina todo justo antes de servir para mantener la textura cremosa de la salsa.
- → ¿Cómo evito que el yogur se corte?
Retira la sartén del fuego antes de agregar el yogur griego y mézcla suavemente. El calor residual calentará el yogur sin que se separe o se vuelva granuloso.
- → ¿Qué ingredientes adicionales puedo agregar?
Aceitunas Kalamata, tomates secos, alcaparras o alcachofas son excelentes adiciones mediterráneas. También puedes añadir pimiento rojo asado para más color y sabor.
- → ¿Puedo congelar las sobras?
No se recomienda congelar platos con yogur ya que la textura cambia al descongelarse. Sin embargo, las sobras se mantienen bien refrigeradas por 2-3 días en un recipiente hermético.