Guardar Encontré esta receta una mañana loca cuando necesitaba algo rápido para llevar al gimnasio. Tenía plátanos maduros sobre la mesa y ese frasco de mantequilla de cacahuete que siempre me llama desde la alacena. La combinación me recordó a mi helado favorito, pero pensé que podía hacerlo más nutritivo. Desde entonces, se ha convertido en mi desayuno de lunes por la mañana, ese pequeño placer que hace que empezar la semana sea más fácil.
Mi compañera de piso me miró raro la primera vez que me vio preparar esto en tarros la noche anterior. Pero al día siguiente, cuando vio lo cremoso y rico que quedaba, me pidió que le preparara uno para ella también. Ahora preparamos suficientes porciones para dos días y es como un pequeño ritual que compartimos en la cocina mientras bebemos nuestro café de la mañana.
Ingredientes
- 1 taza de avena tradicional: La textura es mejor que la instantánea, aguanta toda la noche sin volverse pastosa
- 1 taza de leche sin azúcar: La que prefieras, yo uso almendras pero la hacienda funciona muy bien
- 1/2 taza de yogur griego natural: Aporta cremosidad y proteína extra sin saber a yogur
- 2 cucharadas de semillas de chía: Crean esa textura casi de pudín mientras espesan
- 2 cucharadas de cacao sin azúcar: El secreto para ese sabor profundo a chocolate
- 1 scoop (30 g) de proteína en polvo: Chocolate o vainilla, la que tengas a mano funciona
- 2 cucharadas de maple o miel: Ajusta según lo dulce que te guste
- 1 cucharadita de extracto de vainilla: No la saltes, redondea todos los sabores
- Una pizca de sal: Contrasta el dulce y resalta el chocolate
- 1 plátano maduro en rodajas: La mitad se mezcla, el resto decorará
- 2 cucharadas de mantequilla de cacahuete natural: Dividida entre mezcla y decoración
- 2 cucharadas de nueces picadas: Para ese crujido irresistible
- 1 cucharada de mini chispas de chocolate: Opcional pero totalmente recomendado
Instrucciones
- Mezcla todo con cariño:
- En un bol grande o tarro, combina la avena, leche, yogur, chía, cacao, proteína, maple, vainilla y sal. Revuelve hasta que no queden grumos de cacao.
- Añade la magia del plátano:
- Incorpora la mitad de las rodajas de plátano y una cucharada de mantequilla de cacahuete. Mezcla suavemente para distribuir.
- Paciencia es virtud:
- Tapa y deja enfriar toda la noche o mínimo 6 horas. Las chías harán su trabajo y espesarán todo.
- El momento de la verdad:
- Por la mañana, revuelve bien. Si está muy espeso, añade un chorrito de leche hasta la consistencia perfecta.
- Decora como un chef:
- Divide en dos tarros o bowls. Cubre con el plátano restante, la otra cucharada de mantequilla de cacahuete, nueces y chispas.
- Disfruta frío:
- Sirve inmediatamente. No necesita calentamiento, la textura cremosa es perfecta así.
Guardar El otro día mi hermana me visitó y abrió mi refrigerador buscando algo para desayunar. Encontró estos tarros y me preguntó si era algún postre especial. Cuando le dije que era mi desayuno de lunes, casi no me creyó. Ahora cada vez que viene, espera que tenga preparados estosChunky Monkey.
Personaliza según tu estilo
A veces sustituyo las nueces por pecanas cuando quiero algo diferente. O cambio la proteína de vainilla por chocolate y añado un poco más de cacao. He aprendido que esta receta perdona casi cualquier variación mientras mantengas la base de avena y líquido.
Prepara para la semana completa
Los domingos por la tarde preparo cuatro tarros diferentes. Este es el favorito, pero también hago versión con frutos rojos y otra con manzana y canela. Having breakfast ready for the whole week me da minutos extra de sueño cada mañana.
Errores que he aprendido a evitar
La primera vez usé avena instantánea porque era lo que tenía. Nunca más. Se volvió completamente pastosa y perdí toda la textura. También aprendí que la mantequilla de cacahuete natural necesita mezclarse bien antes de medir, porque el aceite se separa.
- Usa tarros de vidrio con buena tapa para evitar olores del refrigerador
- El plátano se puede oxidar un poco, pero no afecta el sabor
- Si preparas con más de 24 horas de antelación, añade las nueces justo antes de servir
Guardar Espero que esta receta te haga tantos lunes felices como a mí. Hay algo mágico en despertar sabiendo que un delicioso desayuno te está esperando.
Preguntas frecuentes sobre recetas
- → ¿Puedo preparar esta avena con varios días de anticipación?
Sí, puedes preparar hasta 3 porciones y guardarlas en el refrigerador hasta por 5 días. Mantén los toppings separados y agrégalos justo antes de servir para mantener la frescura y textura.
- → ¿Qué tipo de proteína en polvo funciona mejor?
Tanto la proteína de chocolate como la de vainilla funcionan perfectamente. La de chocolate intensifica el sabor a cacao, mientras que la de vainilla ofrece un sabor más equilibrado. Elige tu favorita o la que tengas disponible.
- → ¿Puedo hacer esta avena sin proteína en polvo?
Sí, aunque reducirá el contenido proteico. Para compensar, aumenta la cantidad de yogur griego a 3/4 taza o agrega 2 cucharadas adicionales de mantequilla de maní para mantener un buen aporte de proteína.
- → ¿Cómo hago esta versión vegana?
Utiliza leche vegetal (almendra, soja, avena), yogur de origen vegetal, proteína en polvo vegana y jarabe de maple en lugar de miel. El resultado será igual de delicioso y cremoso.
- → ¿Puedo comer esta avena caliente en lugar de fría?
Absolutamente. Caliéntala en el microondas durante 1-2 minutos, removiendo a la mitad. Agrega un poco de leche adicional si queda muy espesa. Los toppings agrégalos después de calentar.
- → ¿Qué alternativas hay para las nueces si tengo alergia?
Puedes usar mantequilla de semilla de girasol en lugar de mantequilla de maní, y semillas de calabaza o girasol tostadas en vez de nueces. El sabor será diferente pero igualmente delicioso y nutritivo.